
En Ecuador, más de 2,5 millones de toneladas de chatarra han sido recicladas en los últimos 15 años gracias a la siderúrgica Novacero, que impulsa la producción de acero verde con un modelo basado en la economía circular.
La planta de laminados ubicada en Lasso, Cotopaxi, recibe diariamente camiones con chatarra recolectada por una red de microempresarios del reciclaje, que operan en más de 90 puntos y 900 bodegas a nivel nacional. Este modelo beneficia a más de 12.000 personas en el país.
El proceso incluye la fragmentación y separación de materiales, la producción de subproductos exportados a Turquía y China, y la fundición de acero a 1.650 grados centígrados en hornos eléctricos que funcionan con energía renovable.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la industria siderúrgica es responsable del 7 % de las emisiones de CO₂ a nivel mundial. Sin embargo, el modelo de Novacero permitió reducir hasta un 80 % las emisiones y evitar que 2.000 toneladas de desechos terminen en la basura cada año.
La compañía ha invertido 350 millones de dólares en sus tres plantas en Ecuador, con más del 20 % destinado a proyectos de economía circular. Además, inauguró en Guayaquil la central de energía solar privada más grande del país, con 7.002 paneles que generan el 90 % de la energía necesaria en la planta.
Gracias a estas iniciativas, Novacero se convirtió en la primera empresa ecuatoriana en recibir la certificación de Empresa Eco Innovadora, y su acero verde ya forma parte de proyectos emblemáticos como el Maxximus City Center, el primer rascacielos del país en Guayaquil.




