Ella es Doña María Quituisaca, una adulta mayor de la comunidad de Shumiral, y Desde hace años enfrenta un diagnóstico que ha ido debilitando su cuerpo: pulmonía y ceguera parcial. Su salud se ha deteriorado con el tiempo… y sus recaídas se han vuelto frecuentes y dolorosas.
Pero María no está sola. A su lado está su hija, María Ayllón, quien la cuida mientras intenta, como puede, salir a trabajar para poner un plato de comida en la mesa.
Hoy, lo más urgente es algo tan básico, Doña María duerme en un colchón en el piso. Su edad y condición médica exigen una cama adecuada, pero sus recursos no alcanzan para comprarla.
Su historia no es una excepción. Es la realidad de muchas personas mayores que viven en la precariedad, y la esperanza de que alguien escuche, si ud puede contribuir a esta pequeña familia puede hacerlo al número que aparece en la pantalla.




