Un disparo lo dejó sin poder caminar. Desde ese día, Jhon Castro vive postrado en su cama. Su hijo estaba con él cuando ocurrió el ataque. Tenía tres años. Hoy ya va a la escuela, pero Jhon no puede ni acompañarlo.
Los médicos le dijeron que no volvería a moverse. Con los resultados de las terapias logró recuperar parte de la movilidad en sus brazos, un alivio temporal para este joven, que sueña con volver a compartir con su hijo.
La situación económica de Jhon y su familia se ha deteriorado gravemente. En su hogar, su padre es el único sostén y trabaja como obrero, pero hay días en los que ni siquiera alcanza para cubrir la comida.
Gracias a la solidaridad de la comunidad, Jhon ha recibido ayuda de su exjefe y del Comité de Desarrollo Cívico de Shumiral, aunque aún necesita mucho más.
Sillas de ruedas, pañales, pañitos húmedos, víveres y otros insumos básicos son urgentes para este joven padre que atraviesa una situación tan difícil.




