
Después de casi cinco años de inactividad, el emblemático tren de Ecuador comenzará a operar nuevamente en 2025, con la reactivación de 25 kilómetros de la red ferroviaria. Esto ocurre tras la liquidación de la empresa pública Ferrocarriles del Ecuador en mayo de 2020, durante el gobierno de Lenín Moreno.
A pesar de que el proceso de liquidación sigue en curso, dos tramos del tren serán operativos nuevamente. El primero es el tramo Alausí-Sibambe, conocido como la «Nariz del Diablo», que abarca 12 kilómetros en la provincia de Chimborazo, en la Sierra Centro del país. El segundo tramo es el Ibarra-Andrade Marín, de 13 kilómetros, en Imbabura, popularmente llamado la ruta «Tren a la Fábrica».
El Ministro de Transporte y Obras Públicas, Roberto Luque, explicó que la reactivación de estos tramos se logró mediante convenios con los municipios de Alausí, Ibarra y Antonio Ante, quienes asumirán la operación de los tramos, con el apoyo de inversiones del Ministerio de Transporte. En el caso del tramo Alausí-Sibambe, se firmó un acuerdo con el Municipio de Alausí por USD 700.000, con el objetivo de garantizar la operación y realizar obras pendientes.
Aunque los trenes ya están en funcionamiento tras la rehabilitación, la operación comercial de los tramos aún no ha sido inaugurada oficialmente. El Ministerio trabaja en la firma de nuevos convenios y se espera que las primeras pruebas comerciales se realicen en los próximos 30 días, según informaron el 21 de marzo de 2025.
La reactivación parcial de la red ferroviaria, sin embargo, representa solo un 2.5% del total de los 965,6 kilómetros del sistema ferroviario de Ecuador. Durante años, el estado de la infraestructura ha empeorado, debido al abandono, el robo de rieles y otros factores, lo que ha provocado un deterioro significativo en varias rutas.
El exministro de Transporte César Rohon recordó que durante su gestión, entre 2023 y 2024, el tramo Bucay-Durán, en la costa, fue uno de los más afectados por el robo de rieles. Además, resaltó el trabajo comunitario que permitió la reactivación de la ruta Nariz del Diablo en 2023, sin financiamiento estatal, pero con la colaboración de exoperarios y el sector privado.
El gobierno actual, encabezado por Daniel Noboa, busca la reactivación completa del sistema ferroviario mediante una Alianza Público-Privada. A través de este modelo, se espera mejorar la rentabilidad del tren, que previamente fue considerado inviable, y atraer más turistas. Luque adelantó que ya existen empresas internacionales interesadas en operar turísticamente el tren, y se están realizando consultas con instituciones multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para estructurar el proyecto.
Este es el segundo intento del gobierno ecuatoriano por recuperar el sistema ferroviario a través de la inversión privada. En 2022, el gobierno de Guillermo Lasso había lanzado un proceso similar, pero no se concretó. Sin embargo, el interés por revitalizar el ferrocarril sigue presente, con expectativas de que este nuevo intento sea más exitoso.
Fuente: Primicias



