
El hallazgo se produjo en el proyecto Pijilí, operado por la empresa canadiense Salazar Resources, que durante años concentró sus trabajos de exploración en la búsqueda de cobre, oro y molibdeno.
Una nueva revisión de muestras obtenidas durante perforaciones anteriores permitió detectar concentraciones de tungsteno. En una de las intersecciones analizadas se registró 1,8 % de tungsteno, 740 gramos de plata por tonelada y 0,63 % de cobre, en un tramo de dos metros.
El resultado ha despertado interés debido a la importancia que tiene este mineral para distintas industrias. El tungsteno destaca por su alta resistencia y elevado punto de fusión, características que permiten su utilización en la fabricación de herramientas, componentes tecnológicos y productos relacionados con la defensa.
¿Ecuador podría tener una nueva oportunidad minera?
El descubrimiento no significa que Ecuador tenga actualmente una mina de tungsteno lista para producir. Se trata de un resultado exploratorio que todavía debe ser confirmado mediante nuevas perforaciones y estudios que permitan establecer la extensión y concentración del mineral.
También será necesario determinar si existe un recurso económicamente viable y analizar aspectos como recuperación metalúrgica, costos de explotación, infraestructura y posibles impactos ambientales.
Sin embargo, el hallazgo abre una nueva posibilidad para la exploración minera en Azuay, especialmente porque el proyecto Pijilí no había sido explorado originalmente con el tungsteno como principal objetivo.
Un mineral de importancia estratégica
El tungsteno forma parte de la lista de minerales críticos de Estados Unidos debido, entre otros factores, a la concentración de su producción mundial. China produjo alrededor del 83 % del tungsteno minado en 2024, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos.
Si futuras exploraciones confirman un depósito aprovechable en Pijilí, Ecuador podría sumar este mineral a su potencial minero, más allá de los tradicionales oro, cobre y plata.
Por ahora, el resultado representa una señal de potencial geológico, pero todavía falta determinar si ese potencial puede convertirse en un proyecto minero comercial.



