
La historia de Ecuador cambió para siempre a las 18:58 del 16 de abril de 2016, cuando un terremoto de magnitud 7.8 sacudió la costa frente a Pedernales, en la provincia de Manabí. En apenas 75 segundos, el país vivió una de las tragedias más devastadoras de su historia reciente.
El sismo, originado por un movimiento de falla inversa entre las placas Nazca y Sudamericana, se sintió en 23 provincias, además del sur de Colombia y el norte de Perú. En los días siguientes, se registraron 1 570 réplicas, ocho de ellas superiores a los seis grados.
Las cifras reflejan la magnitud del desastre: 663 personas fallecieron, 6 274 resultaron heridas, 12 permanecieron desaparecidas y 28 775 fueron albergadas tras perderlo todo. En medio de los escombros, los equipos de rescate lograron salvar a 113 personas con vida, en operativos contrarreloj marcados por la desesperación.
El impacto también fue devastador en infraestructura. Se contabilizaron más de 29 000 viviendas y edificios colapsados o por demoler, además de 875 planteles educativos afectados, dejando a 120 000 menores con dificultades para acceder a clases. En el sistema de salud, 51 establecimientos resultaron dañados, afectando a cerca de 593 000 personas.
La tragedia obligó a 80 000 personas a desplazarse, mientras el Estado implementaba medidas urgentes como la Ley de Solidaridad, que incluyó el aumento del IVA y otras contribuciones para financiar la reconstrucción, estimada en USD 3 344 millones.
Sin embargo, a una década del desastre, persisten vacíos y cuestionamientos. En varias zonas aún existen terrenos baldíos donde antes había viviendas y edificios. Además, informes de la Contraloría detectaron irregularidades en el uso de fondos, con millones de dólares destinados a obras no prioritarias o ejecutadas con deficiencias.
Pese a todo, la tragedia también dejó una huella de resiliencia en la población manabita, que logró levantarse entre los escombros. Hoy, el país recuerda a las víctimas y reflexiona sobre los avances, pendientes y lecciones que dejó uno de los episodios más duros de su historia.



