
En 2026 entrará en vigencia una nueva fase del proceso de desgravación arancelaria entre Ecuador y la Unión Europea, en el marco del acuerdo comercial que ambos mantienen desde 2017. Según información oficial, solo el 20 % de los productos europeos que ingresen al país pagarán aranceles, con tasas que llegarán como máximo al 2,27 %.
Entre los bienes que aún mantendrán impuestos a la importación se encuentran algunos electrodomésticos, equipos tecnológicos, cámaras, refrigeradores y determinadas partes y accesorios para vehículos. La mayoría de estos productos ya presenta reducciones progresivas y quedará completamente libre de aranceles en los años siguientes, conforme avance el cronograma establecido.
Una de las principales excepciones dentro de este proceso son las papas frescas o refrigeradas, que en 2026 pagarán un arancel del 7,50 %. Esta medida responde a un esquema de protección para la producción agrícola nacional, especialmente para pequeños y medianos productores, y su desgravación será más lenta, con un plazo que se extiende hasta el año 2032.
Las autoridades han señalado que a partir de 2027 la gran mayoría de productos europeos ingresará al mercado ecuatoriano sin pagar aranceles, lo que podría impactar en los precios para los consumidores y en la competitividad de ciertos sectores productivos locales. El acuerdo comercial con la Unión Europea es uno de los más importantes para Ecuador, tanto por el volumen de intercambio como por su influencia en sectores como el agro, la industria y el comercio exterior.




