
Las operadoras móviles Claro (Conecel) y Tigo (Millicom) firmaron oficialmente los contratos de concesión y renovación de títulos habilitantes para operar redes móviles de nueva generación (5G) en Ecuador, un paso considerado histórico para la modernización del sector de telecomunicaciones en el país. Con este acuerdo, el Estado recibirá USD 880 millones como pago inicial, y un total estimado de USD 1.550 millones durante toda la vigencia del contrato, según información oficial del Gobierno y del Ministerio de Telecomunicaciones.
La firma incluye la asignación de nuevas bandas de espectro radioeléctrico, necesarias para el despliegue de la tecnología 5G. Estas frecuencias permitirán ofrecer conexiones más rápidas, con menor latencia y mayor capacidad, beneficiando sectores como la industria, salud, educación, transporte y servicios digitales avanzados. Las operadoras también renovaron la concesión del espectro para las tecnologías 3G y 4G, garantizando la continuidad del servicio móvil a escala nacional.
Tanto Claro como Tigo anunciaron que iniciarán el despliegue progresivo de la red 5G en las principales ciudades del país, comenzando por Quito, Guayaquil y Cuenca. Parte del compromiso contractual incluye inversiones en infraestructura, ampliación de cobertura y mejora de la calidad del servicio. El Gobierno destacó que estos contratos permitirán un salto tecnológico importante para Ecuador, alineándolo con estándares internacionales de conectividad.
El Ministerio de Telecomunicaciones señaló que esta decisión marca el inicio de una nueva etapa digital para el país, que busca impulsar la competitividad, atraer inversión y fortalecer la transformación tecnológica en sectores públicos y privados. Por su parte, las empresas operadoras afirmaron que trabajarán en una implementación “responsable, escalable y de alto impacto” para usuarios y empresas durante los próximos años.




