
Según Ecuavisa, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) enfrenta una creciente ola de críticas debido a su reciente proceso de contratación con la empresa estadounidense Healthbird para la modernización de su sistema digital de salud. La controversial contratación, valorada en USD 37.7 millones, ha sido puesta en tela de juicio por presuntos problemas de transparencia, la falta de experiencia de Healthbird y la elevada cifra propuesta frente a ofertas más económicas.
El IESS aprobó la semana pasada la alianza con la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) para desarrollar la nueva Plataforma de Administración y Gestión de Salud (SAGS), que se encargará de la gestión de citas médicas, exámenes y recetas. Sin embargo, el acuerdo ha generado serias preocupaciones en distintos sectores.
Uno de los mayores cuestionamientos surge a raíz de una verificación realizada en Miami, donde Healthbird tiene su domicilio legal registrado. Según los reportes de Ecuavisa, la dirección indicada ya no corresponde a ninguna operación activa de la empresa, lo que ha alimentado las sospechas de que se trata de una compañía sin infraestructura real.
Por otro lado, la joven empresa, fundada en 2021, ha sido señalada por su falta de experiencia en el desarrollo de sistemas de salud de gran envergadura como el que requiere el IESS. A pesar de esta inexperiencia, la propuesta de CNT-Healthbird fue la más alta entre las presentadas, superando incluso ofertas más accesibles, lo que ha generado críticas por el impacto económico que podría tener para los afiliados al seguro social.
La controversia se intensificó aún más cuando el presidente Daniel Noboa mencionó públicamente a Healthbird como la empresa encargada del sistema, antes de que el proceso de contratación estuviera formalmente cerrado, lo que alimentó las dudas sobre la transparencia del proceso.
Ante la magnitud de la polémica, la Asamblea Nacional ha solicitado que la Contraloría General del Estado inicie una investigación sobre el proceso de contratación para garantizar que se cumpla con los principios de transparencia y buen uso de los recursos públicos.
El Gobierno, por su parte, ha asegurado que el nuevo sistema transformará la atención de salud en el IESS, con promesas de mejorar la disponibilidad de medicamentos, citas médicas y la eficiencia del sistema, mientras que las voces críticas siguen exigiendo más claridad y garantías sobre el destino de los recursos del seguro social.




