Desde hace dos años, Keyla Guevara, una ciudadana venezolana radicada en Camilo Ponce Enríquez, decidió apostar por sus sueños y abrir su propio emprendimiento gastronómico. Cada mañana, en la esquina del chifa, en la vía Panamericana, el aroma de sus empanadas y arepas recién preparadas atrae a vecinos, y transeúntes que buscan un desayuno diferente.
Los fines de semana, su menú se complementa con una deliciosa sopa venezolana, que se ha convertido en tradición para muchos de sus clientes.
Agradecida con la acogida y el cariño de los ponceños ha logrado conquistar el paladar de Camilo Ponce Enríquez. Ella invita a todos a visitar su puesto y disfrutar de un aperitivo con sabor venezolano.



