
La madrugada del 11 de agosto, Gabriela Nicole Pratts Rosario, una adolescente de 16 años, falleció tras ser apuñalada durante un violento altercado en el área conocida como el Desvío Roberto Colón, en Aibonito. Gabriela, quien estaba a un día de cumplir 17 años, fue trasladada al hospital tras el ataque, pero no sobrevivió a las graves heridas.
Según las autoridades, el incidente ocurrió después de una celebración pública en la plaza de Aibonito, cuando un grupo de jóvenes se dirigió hacia el desvío, donde se desató una pelea que terminó en el homicidio. Gabriela recibió ocho puñaladas, y un amigo que intentó defenderla también resultó herido, con tres puñaladas, y permanece hospitalizado con lesiones graves.
Cargos contra madre e hija
Las autoridades han imputado formalmente a Elvia Cabrera Rivera, de 40 años, y a su hija de 17 años, quienes enfrentan cargos por asesinato en primer grado y violación de la Ley de Armas. Ambas fueron arrestadas y se les fijó una fianza de un millón de dólares. La joven será procesada como adulta, según la acusación formal. La Fiscalía sostiene que madre e hija actuaron «en común acuerdo» durante el ataque.
Pruebas físicas y avances en la investigación
La Policía y la Fiscalía informaron sobre el aseguramiento de varias pruebas vinculadas al caso, como un arma blanca, prendas con manchas de sangre y un vehículo que, según la investigación, fue utilizado para abandonar el lugar de los hechos. Estas pruebas han sido enviadas al Instituto de Ciencias Forenses para su análisis, mientras continúan las pesquisas.
El funeral de Gabriela
Días después de su muerte, familiares y amigos de Gabriela se reunieron en Aibonito para su funeral, celebrado en la fraternidad Nu Delta Chi. La ceremonia estuvo marcada por escenas de dolor y consternación, mientras los allegados de la víctima clamaban justicia. En las inmediaciones del tribunal también se registraron manifestaciones de los seres queridos de la joven.
¿Qué dicen las autoridades?
La Secretaría de Justicia de Puerto Rico ha declarado que la investigación sigue abierta y que la Fiscalía continúa reuniendo pruebas y testimonios para construir la acusación definitiva. La fiscalía ha indicado que podrían levantarse cargos adicionales si la evidencia lo permite. Además, se subrayó la importancia de proteger la identidad y seguridad de los testigos clave.
Próximos pasos
El proceso judicial está en marcha y se espera que en las próximas semanas se presenten nuevas pruebas en la vista preliminar. El tribunal determinará si proceden cargos mayores y la apertura del juicio. Mientras tanto, las dos imputadas permanecen bajo custodia con la medida de fianza establecida por el juez.
El caso sigue conmocionando a la comunidad de Aibonito, que espera justicia para Gabriela, quien perdió la vida de manera violenta y repentina.




