Según un reciente informe del Banco Mundial, uno de cada cuatro ecuatorianos vive en situación de pobreza y uno de cada diez en pobreza extrema. Pero lo más alarmante es la vulnerabilidad: tres de cada diez personas tienen al menos un 50% de probabilidad de caer en la pobreza en los próximos dos años, debido a factores como enfermedades, desastres naturales o pérdidas de empleo.
La institución destaca que, aunque el desempleo es bajo, la calidad del trabajo en Ecuador sigue siendo precaria. En 2024, más del 80% de los jóvenes estaban empleados en el sector informal, sin estabilidad, beneficios ni seguridad social.
Aunque el gobierno afirma que 220.000 ecuatorianos han salido de la pobreza en el último año gracias a bonos y ayudas sociales, el Banco Mundial subraya que un tercio de los hogares más pobres aún no accede a ningún tipo de asistencia.




