
En 2024, Ecuador experimentó una disminución del 40% en la llegada de turistas internacionales en comparación con los niveles prepandemia y un 12% menos respecto a 2023. Factores como las alertas de seguridad emitidas por gobiernos de países clave, como Estados Unidos y Colombia, han desalentado a los viajeros a visitar ciertas zonas del país. Estas alertas han influido significativamente en la toma de decisiones de los turistas, afectando la afluencia de visitantes y generando un ambiente de incertidumbre en el sector.
El impacto de las advertencias de seguridad ha sido especialmente notorio en las pólizas de seguros, ya que muchos turistas prefieren evitar destinos con restricciones de cobertura. En particular, la alerta de «no viajar» ha llevado a la cancelación de reservas y cambios de itinerarios. Esto ha golpeado directamente al sector hotelero, con una disminución en las tarifas y la ocupación, afectando la rentabilidad de las empresas turísticas. Los gremios del sector han reconocido que la inseguridad sigue siendo un desafío para la recuperación del turismo extranjero.
Otro factor que ha influido en la caída del turismo es la limitada conectividad aérea del país. Ecuador no está directamente conectado con importantes ciudades internacionales como Londres, París y Toronto, lo que dificulta la llegada de turistas premium que prefieren vuelos directos. Además, el costo elevado de los vuelos internos ha hecho que Ecuador pierda competitividad frente a otros destinos turísticos. A pesar de estos retos, el turismo interno ha mostrado signos de recuperación, y se espera que el país continúe trabajando en soluciones para atraer más visitantes extranjeros.
Fuente: Vistazo



