
Jorge Luis Castillo Corso, un hombre de 55 años, falleció en el distrito de Paramonga, provincia de Barranca, Perú, tras ser atacado por un gallo de pelea durante una jornada de competencia. El incidente ocurrió cuando el animal, armado con espuelas metálicas, alcanzó a Castillo en las piernas, causándole una grave herida que resultó en una hemorragia fatal. A pesar de los esfuerzos por salvar su vida, el hombre falleció debido a un shock hipovolémico tras perder una gran cantidad de sangre.
Testigos informaron que, al momento del ataque, Castillo se encontraba realizando sus labores de entrenador de gallos, actividad con la que era conocido en la comunidad. Aunque los asistentes intentaron socorrerlo rápidamente y lo trasladaron al Hospital 7 de Junio de Paramonga, las heridas fueron demasiado graves. La Policía Nacional del Perú ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del incidente y evaluar si hubo alguna negligencia en la organización del evento.
Este trágico suceso ha reavivado el debate sobre la legalidad de las peleas de gallos en el país. A pesar de ser una tradición cultural, recientemente el Congreso de Perú aprobó proyectos de ley que reconocen las peleas de gallos y la tauromaquia como manifestaciones culturales, lo que ha generado controversia en sectores que cuestionan la seguridad y bienestar de los animales y participantes.




