Doménica Arboleda ha construido su carrera a base de talento, perseverancia y una pasión por el fútbol que nació cuando apenas era una niña en Quinindé, provincia de Esmeraldas. Desde sus primeros años, el balón se convirtió en su compañero inseparable, mientras acompañaba a su hermano a las canchas y comenzaba a mostrar sus condiciones para este deporte.

Con el paso de los años, aquella afición infantil se transformó en una carrera internacional. Arboleda llegó al AC Milan y actualmente representa a Ecuador en el Mundial Femenino Sub-20, donde ya ha dejado su huella con goles. Su historia refleja el camino recorrido por una futbolista que convirtió sus primeros pasos en una cancha de su tierra natal en una oportunidad para competir al más alto nivel.



