Mientras Ecuador reduce sus homicidios, una provincia camina en dirección contraria. El Oro se ha convertido en el nuevo epicentro de la violencia del país y las cifras revelan una realidad alarmante.

Entre enero y junio de 2026 se registraron 521 asesinatos, frente a los 319 del mismo periodo de 2025. Son 202 víctimas adicionales y un incremento del 63 %. La situación golpea con mayor fuerza a Machala: los homicidios pasaron de 138 a 223, el aumento más alto registrado entre los cantones ecuatorianos.
Pero la violencia no se concentra en un solo punto. Machala, Pasaje, Santa Rosa, Huaquillas y Arenillas aparecen entre los diez cantones con mayor crecimiento de crímenes en Ecuador.
¿Por qué El Oro? Su frontera con Perú, sus carreteras, zonas costeras, embarcaderos y Puerto Bolívar convierten a la provincia en un territorio estratégico para el tráfico de drogas, armas y explosivos. A esto se suma la disputa entre GDO por el control de rutas y territorios.
Mientras Guayas y Los Ríos reducen sus cifras, El Oro encabeza la tasa de homicidios por población. Detrás de cada número hay una familia destruida y una provincia que exige respuestas antes de que la violencia siga avanzando.




