Las proyecciones económicas advierten que el nuevo episodio de El Niño tendría un fuerte impacto en el país, con pérdidas estimadas en alrededor de 1.300 millones de dólares. Los daños alcanzarían principalmente a la agricultura, la ganadería, la red vial, los sistemas de riego y otras infraestructuras estratégicas, además de afectar la actividad comercial y productiva en varias provincias.

Ante este escenario, las autoridades nacionales han puesto en marcha planes de preparación y coordinación con los gobiernos autónomos descentralizados para ejecutar obras preventivas, fortalecer los sistemas de respuesta y reducir los riesgos asociados a inundaciones, deslizamientos y otros eventos derivados de las intensas lluvias.
Especialistas señalan que una planificación oportuna será clave para disminuir las pérdidas humanas y económicas. Asimismo, insisten en que las inversiones en prevención y el mantenimiento de la infraestructura representan una herramienta fundamental para enfrentar los efectos del fenómeno climático y proteger a las poblaciones más vulnerables del país.
Fuente: El Mercurio



