
El Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró ilegal la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba limitar la ciudadanía por nacimiento para hijos de inmigrantes indocumentados o de personas con visas temporales.
Con una votación de cinco magistrados a favor y cuatro en contra, la máxima corte concluyó que los niños nacidos en territorio estadounidense de padres presentes de manera ilegal o temporal están protegidos por la Cláusula de Ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda, por lo que son ciudadanos desde su nacimiento.
La decisión mantiene una interpretación constitucional vigente desde hace más de 150 años, que reconoce como ciudadanos estadounidenses a casi todas las personas nacidas en el país, con excepciones limitadas, como los hijos de funcionarios diplomáticos.
Aunque algunos jueces conservadores discreparon sobre el alcance de este derecho, la mayoría del tribunal rechazó la propuesta de eliminar la ciudadanía automática por nacimiento.



