
La crisis comercial en la frontera norte del país comienza a pasar factura. La caída del flujo de carga por el Puente Internacional de Rumichaca ha dejado a cientos de trabajadores sin empleo en Tulcán.
En los ocho depósitos temporales de la ciudad, la actividad se ha reducido drásticamente. Donde antes llegaban entre 20 y 30 camiones diarios, ahora apenas arriban uno o dos, dejando sin trabajo a estibadores, operadores, personal administrativo y de seguridad.
El impacto alcanza a más de 450 trabajadores directos y cerca de mil indirectos, mientras negocios como comedores y tiendas también enfrentan una fuerte caída en sus ingresos.
El sector atribuye esta situación al conflicto arancelario entre Ecuador y Colombia, que ha frenado el transporte internacional y paralizado gran parte de la economía en la zona fronteriza.




