Shumiral no empezó con calles ni viviendas. Empezó con personas.
En 1966, Julio Barrezueta llegó junto a los primeros colonos a este sector que aún no tenía nombre ni organización.
Eran pocas familias que comenzaron desde cero, en un territorio sin vías y donde incluso el río Gala formaba parte del entorno.
Con el tiempo, ese grupo se organizó y dio paso a la formación de una comunidad. El nombre Shumiral surge de las plantaciones de shumir que rodeaban la zona.
Don Julio fue parte de ese proceso. Aquí creció, formó su familia y trabajó en distintas actividades como la fotografía, la mecánica y la agricultura para sostener su hogar.
Hoy, a sus 86 años, permanece en el mismo lugar donde inició su historia. Actualmente realiza sobaduras y curaciones tradicionales desde su domicilio, una práctica que aún se mantiene en la comunidad.
Desde su experiencia, considera que uno de los principales retos es fortalecer la unión entre autoridades y habitantes para continuar con el desarrollo del sector.



