
La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma impulsada por el presidente Nayib Bukele que abre la puerta a la cadena perpetua para delitos graves como homicidio, violación y terrorismo.
La medida representa un cambio histórico en el sistema judicial salvadoreño, ya que elimina la prohibición constitucional de penas perpetuas. Hasta ahora, la condena máxima en el país era de 60 años de prisión.
La reforma fue aprobada con 59 votos a favor de 60 diputados y busca que los criminales considerados de alta peligrosidad “cumplan su pena para siempre”, según autoridades legislativas.
El gobierno sostiene que esta decisión es parte de su estrategia de mano dura contra las pandillas, en el marco del régimen de excepción vigente desde 2022, bajo el cual se han detenido a más de 91.000 personas.
Sin embargo, organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han cuestionado la medida, advirtiendo sobre posibles violaciones a los derechos humanos y denunciando detenciones arbitrarias.
La reforma aún deberá ser ratificada en una nueva sesión para entrar en vigencia.




