
Un estudio publicado en la revista Science reveló que los simios pueden participar en juegos de simulación, una habilidad que durante décadas se consideró exclusiva de los humanos. La investigación, liderada por Amalia Bastos y Christopher Krupenye, de la Universidad Johns Hopkins, presentó evidencia experimental obtenida con Kanzi, un bonobo entrenado en lenguaje, que mostró la capacidad de distinguir entre objetos reales e imaginarios.
A través de pruebas controladas con jugo, vasos vacíos y una uva ficticia, Kanzi identificó correctamente elementos simulados con resultados superiores al azar, lo que sugiere que la representación mental de situaciones imaginarias no es únicamente humana.
El hallazgo reabre el debate sobre la evolución de la cognición y la creatividad, y aporta respaldo científico a observaciones previas que habían sido consideradas anecdóticas.




