
Los proyectos termoeléctricos que debía ejecutar Progen continúan en estado de abandono, pese a la promesa del Gobierno de reactivarlos para enfrentar la crisis energética que atraviesa el país. Estas obras, consideradas estratégicas para aumentar la capacidad de generación y reducir la dependencia de fuentes vulnerables, permanecen paralizadas mientras los apagones siguen afectando a millones de usuarios.
Las autoridades habían asegurado que los proyectos serían completados dentro de un cronograma emergente, luego de que se declarara la crisis en el sistema eléctrico nacional. Sin embargo, hasta la fecha no existen avances visibles. Técnicos consultados señalan que la falta de mantenimiento, inversión y planificación ha prolongado el deterioro de la infraestructura. Según informes preliminares, algunas de las instalaciones presentan “un nivel crítico de abandono que pone en riesgo su operatividad futura”.
La situación ha generado preocupación entre sectores productivos, que advierten que los cortes eléctricos prolongados afectan la competitividad y la estabilidad laboral. También los ciudadanos han expresado su malestar frente a la ausencia de soluciones concretas. Para muchos, la paralización de estos proyectos representa “una promesa rota en plena emergencia energética”.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en que continúa gestionando alternativas para aumentar la generación, aunque no ha ofrecido un cronograma definitivo para la culminación de las obras dejadas por Progen. La incertidumbre se mantiene, y con ella el temor de que el sistema eléctrico vuelva a colapsar en momentos de mayor demanda.




