
Una bebé de un mes y tres días, originaria de la comunidad achuar de Kaiptach, en el cantón Taisha (Morona Santiago), falleció tras ser atendida en el Hospital General de Macas. Al entregar el cuerpo, personal del hospital lo entregó a la madre en una caja de cartón, un hecho que ha generado indignación y malestar en la comunidad.
Esta muerte ocurre en un contexto de crisis sanitaria en Taisha. En los últimos meses, se reportaron varias muertes de menores indígenas, y autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) confirmaron que al menos ocho niños perdieron la vida en esa zona por un brote de Leptospirosis.
El MSP, junto a brigadas médicas, intervino en múltiples comunidades rurales del cantón, realizando decenas de atenciones, distribución de suministros y evaluaciones sanitarias. Las autoridades investigan posibles causas: se han recogido muestras de agua y alimentos, ante sospechas de contaminación, y se analizan factores que podrían agravar la vulnerabilidad de la población, como la desnutrición crónica o el acceso limitado a servicios médicos.
La tragedia de esta bebé reaviva críticas de organizaciones sociales y de derechos humanos que exigen al Estado acciones urgentes para garantizar atención digna, acceso a agua potable y condiciones de salud adecuadas en comunidades indígenas amazónicas, marcadas por pobreza estructural y aislamiento geográfico.




