
Al menos dieciocho buses de transporte público fueron consumidos por las llamas la madrugada de este miércoles en el distrito de Ate, en Lima, luego de que un incendio se desatara en una playa de estacionamiento donde permanecían unidades de las empresas Etminsa, Etnassac y Angamos. Según información preliminar, el hecho estaría relacionado con presuntos grupos de extorsionadores, quienes han mantenido bajo constante amenaza a los transportistas durante todo el año.
El siniestro comenzó alrededor de las dos de la madrugada, cuando un vigilante reportó un estallido en uno de los automotores, seguido por la rápida propagación del fuego hacia otros vehículos estacionados. Bomberos del Cuerpo General de Bomberos trabajaron durante varias horas para controlar el incendio, que terminó con dieciocho buses incinerados, dejando a sus propietarios sin su principal herramienta de trabajo.
Los dueños de las unidades expresaron su preocupación por las pérdidas sufridas y las deudas que mantienen. Para el presidente de la Asociación Nacional de Conductores, Miguel Palomino, “las extorsiones ya han llegado al límite”, afirmando que muchos empresarios temen denunciar porque podrían ser atacados directamente o poner en riesgo a sus familias.
El líder de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, Martín Ojeda, también cuestionó la situación, señalando que existen “demasiadas casualidades” en estos incendios y denunciando que “la extorsión hace lo que quiere con este gobierno”. Ambos dirigentes insistieron en que ya son más de cinco empresas víctimas de ataques similares en lo que va del año.
Pese a que el Gobierno peruano mantiene estado de emergencia en Lima y Callao para enfrentar al crimen organizado y reforzar la seguridad, los gremios transportistas aseguran que la violencia no ha disminuido. Denuncian que las mafias continúan atacando vehículos, disparando contra unidades en circulación y dejando varios conductores y pasajeros heridos o fallecidos durante los últimos meses.
Las autoridades continúan investigando el origen exacto del incendio y buscan identificar a los responsables, mientras los afectados exigen mayor protección y acciones más efectivas para enfrentar a los grupos extorsionadores que operan en la capital peruana.




