
Un estudio reciente publicado en Environmental Research Letters revela que la Amazonía está viviendo una creciente ola de desastres climáticos, con eventos como inundaciones, incendios, sequías y deslizamientos de tierra afectando gravemente a la región.
Ecuador se destaca como uno de los países más vulnerables, especialmente en su zona amazónica, donde la combinación de topografía accidentada, lluvias intensas y actividades humanas como la deforestación aumenta el riesgo de desastres.
El estudio, presentado en la COP30 en Belém do Pará, registró más de 12,500 informes de desastres entre 2013 y 2023, que afectaron a más de tres millones de personas en la región. Las autoridades locales, como las municipalidades de Zamora y Limón Indanza, han reportado cientos de deslizamientos, lo que subraya la urgencia de implementar planes de prevención y adaptación.
Sin embargo, el estudio también destacó las deficiencias en la recopilación y estandarización de datos, lo que dificulta una respuesta adecuada ante la magnitud de los desastres.




