Un plástico hace de pared, zincs que casi cubren la cama improvisada, un colchón sin resortes y una cocina hecha con fierros. Entre plantas de banano, intenta frenar el frío que se cuela en el lugar que, desde hace cuatro años, se ha convertido en la casa de don Luis Quinde, un adulto mayor que vive en esta dura condición.
Don Luis está solo. No tiene pareja, hijos ni familiares cercanos que puedan apoyarlo. Su única compañía es su mascota, su fiel compañera de todos los días.
Durante nuestra visita, lo encontramos cocinando un poco de arroz en su cocina improvisada, sin tener nada con qué acompañar lo que sería su desayuno.
Don Luis vive en el barrio El Cisne y necesita ayuda urgente.
Si desea colaborar con alimentos, ropa, medicinas o incluso aportar para mejorar su vivienda, puede comunicarse al número que aparece en pantalla o acercarse directamente al barrio El Cisne.




