Camilo Ponce Enríquez, un cantón minero de gran productividad económica, enfrenta una realidad algo desalentadora, pues a diario, se observan daños visibles que generan malestar entre los ciudadanos, como cunetas colapsadas, llenas de lodo, maleza e incluso basura.
En otras áreas, las alcantarillas abiertas y en mal estado en las veredas representan un riesgo constante para los transeúntes, quienes deben caminar por estas calles para cumplir con sus labores cotidianas.
Durante nuestro recorrido, las cámaras captaron sumideros colapsados, lo que plantea serios problemas para el drenaje pluvial en la temporada de lluvias, ya que el agua no tendría por dónde evacuar debido a la acumulación de desechos y basura que es arrojado por la ciudadanía.
Esta situación, lamentablemente, no es nueva en el cantón, pues ha persistido durante varios años, lo que indica que es importante generar conciencia sobre la falta de cuidado de los espacios públicos por los ponceños.



