
La Cárcel del Encuentro de Santa Elena, la nueva prisión de máxima seguridad que abrió sus puertas ayer con 300 internos, recibió a todos los reclusos que se encontraban en la cárcel La Roca, otro centro penitenciario también considerado de alta seguridad. El proceso de traslado comenzó el lunes 10 de noviembre con el desplazamiento de varios reos, entre ellos el exvicepresidente Jorge Glas, y culminó en la madrugada de hoy con el traslado de 120 reclusos desde otras cárceles de Guayaquil.
Según John Reimberg, ministro del Interior, el operativo fue planificado cuidadosamente para asegurar el traslado de los prisioneros más peligrosos. Entre las 01:00 y las 03:00, 17 buses salieron desde La Roca, bloqueando la Vía a Daule, mientras la Policía y las Fuerzas Armadas escoltaban los vehículos, con apoyo aéreo de un helicóptero y un dron.
El cierre de la carretera generó inconvenientes para los conductores, quienes tuvieron que esperar más de dos horas, y algunos incluso optaron por dormir en sus vehículos.
Este movimiento se enmarca en la estrategia del gobierno para fortalecer el sistema penitenciario y garantizar la seguridad en las prisiones, especialmente en un nuevo centro como el de Santa Elena, que tiene una capacidad de 736 reclusos y ha sido inaugurado con una inversión de 52 millones de dólares.




