
Más de mil plantas de banano fueron destruidas en una finca del cantón Santa Rosa, en la provincia de El Oro, tras la confirmación de la presencia del hongo Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T), una de las principales amenazas para la industria bananera. La medida de destrucción se aplicó en una hectárea comprometida por el patógeno, mientras que los especialistas cubrieron el suelo con plástico y úrea para intentar contener su propagación. En la zona, un equipo de 12 técnicos realiza tareas de desinfección, mientras otros 18 expertos llevan a cabo inspecciones aéreas con drones en un radio de cinco kilómetros.
Sin embargo, la falta de información oficial sobre la situación genera creciente preocupación entre los productores bananeros de la región, quienes temen que el hongo pueda expandirse a otras plantaciones. A pesar de que han pasado 45 días desde la alerta, los agricultores no han recibido una confirmación oficial sobre si el caso fue clasificado como un brote o un foco de la enfermedad. Además, la falta de controles preventivos en la frontera con Perú, donde el Fusarium Raza 4 ha sido detectado desde 2021, ha intensificado las dudas y temores sobre la rápida propagación del patógeno.
El Fusarium Raza 4 Tropical, que afecta el sistema vascular del banano, ha demostrado ser altamente persistente, sobreviviendo hasta 30 años en el suelo. Debido a la ausencia de fungicidas efectivos y su capacidad de avanzar hasta 100 kilómetros por año, los 3.400 productores de El Oro, que cultivan cerca de 40.000 hectáreas de banano, piden medidas más firmes y rápidas para frenar su expansión y evitar una crisis en la principal fuente de exportación del país.



