El presidente Daniel Noboa ya entregó a la Corte Constitucional la versión corregida de su convocatoria a Asamblea Constituyente. La principal modificación está en el cálculo de los asambleístas que integrarían este organismo.
En su propuesta inicial, la Corte observó ambigüedades que impedían definir con claridad la conformación de la Asamblea. Ahora, Noboa plantea que el nuevo órgano esté integrado por 80 miembros: 22 asambleístas nacionales, 50 provinciales y 6 que representen a los migrantes en el exterior.
El esquema de representación provincial funciona así: cada provincia tendría un asambleísta fijo y uno adicional por cada 471.000 habitantes, según el último censo poblacional.
Esto genera un cambio significativo: 14 provincias se quedarían con un solo representante, lo que significa que únicamente el partido o movimiento más votado tendría voz en ellas.
Mientras tanto, las circunscripciones en el exterior ganarían más peso proporcional que provincias como Cotopaxi o Imbabura. Para ponerlo en contexto: la circunscripción de Latinoamérica, El Caribe y África, con apenas 24.000 empadronados, tendría dos constituyentes. Cotopaxi, con casi medio millón de habitantes, tendría apenas uno.
Este es, sin duda, uno de los puntos que la Corte Constitucional deberá analizar en su próximo dictamen.
Si la propuesta supera este nuevo filtro, el proceso pasará al Consejo Nacional Electoral, que organizará la consulta popular.
Y si el Sí gana en las urnas, los partidos podrán inscribir listas cerradas de candidatos. Los escaños se repartirán con el método D’Hondt, un sistema que beneficia a las fuerzas políticas más grandes y que, en provincias con un solo cupo, deja sin representación a todas las demás.
En definitiva, la propuesta de Noboa corrige lo observado por la Corte, pero abre un nuevo debate: ¿tendrá esta Constituyente verdadera representatividad territorial?




