
Ecuador enfrenta nuevas protestas masivas tras la eliminación del subsidio al diésel, una medida considerada clave para las economías rurales y el transporte agrícola. La CONAIE anunció que las movilizaciones comenzarán a las 22:00 en Imbabura, mientras que en Cotopaxi las comunidades se preparan para posibles bloqueos prolongados.
El Gobierno, anticipando un desborde de las movilizaciones, amplió el estado de excepción y estableció toque de queda nocturno en Cotopaxi, Imbabura, Chimborazo, Bolívar y Carchi, trasladando temporalmente la sede de operaciones a Latacunga. La presencia militar y policial en las principales vías se ha intensificado, lo que ha generado críticas de sectores sociales y gremios por un exceso de control.
Organizaciones como la Unión Nacional de Educadores (UNE) y el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) se suman al paro, denunciando que las medidas afectan al pueblo mientras los grandes grupos económicos mantienen privilegios. La tensión recuerda a las protestas de 2019 y 2022, cuando medidas similares provocaron estallidos sociales.
El Ejecutivo de Daniel Noboa defiende la eliminación del subsidio como necesaria para ordenar las finanzas públicas, pero los sectores movilizados exigen diálogo y soluciones que no impacten nuevamente a los más vulnerables.




