
Cada vez son más frecuentes los casos de militares investigados por vínculos con el crimen organizado u otros delitos en Ecuador. Según un recuento de Ecuavisa.com, desde 2018 se han abierto 146 investigaciones contra uniformados en servicio activo y pasivo.
En la última semana se registraron dos hechos que encendieron las alertas. El pasado 3 de septiembre de 2025, fueron detenidos 16 militares del Ejército y ocho civiles dentro del caso Estrella Verde, que investiga la supuesta venta de información y tráfico de combustibles en Loja. Tras la audiencia, un juez les otorgó medidas cautelares, decisión que generó cuestionamientos en el Consejo de la Judicatura.
El 1 de septiembre, en Sucumbíos, 17 militares y 11 policías fueron procesados por presunta evasión, tras la fuga de dos privados de libertad. A dos guías penitenciarios se les dictó prisión preventiva.
De los 146 casos registrados en los últimos siete años, la mayoría corresponde a soldados vinculados con intentos de ingresar objetos prohibidos en cárceles, aunque también figuran procesos por narcotráfico, filtración de información sensible, pornografía infantil y violencia sexual. Algunos militares ya han sido sentenciados.
Expertos en seguridad señalan que el problema se origina en los filtros de ingreso más laxos desde 2008, lo que habría debilitado la institucionalidad. Recomiendan endurecer procesos de selección, aplicar sanciones ejemplares y depurar a quienes tengan antecedentes.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas no han transparentado información sobre planes de depuración ni el número de bajas relacionadas con estos casos. Analistas advierten que la falta de control interno y de contrainteligencia facilita que miembros de la institución sean captados por grupos delictivos.




