
El Tribunal de Garantías Penales sentenció a 30 años de privación de libertad a cuatro internos del Centro de Detención Provisional (CDP) de Turi por el asesinato de Jonathan Iván Porro Rofrío, un hombre de 29 años oriundo de Machala. El crimen se registró el 1 de octubre de 2024 en la celda 23 del pabellón donde se encontraba la víctima, apenas quince días después de haber sido trasladado desde Quevedo.
Los sentenciados fueron identificados como Anderson Javier V. —de nacionalidad venezolana—, Emerson Alexander N., Josué Eduardo L. y Segundo Yonsin C., quienes ingresaron sorpresivamente a la celda portando cuchillos. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, los procesados apuñalaron en repetidas ocasiones a Porro mientras gritaban que cumplían “una orden del jefe”, para luego degollarlo y huir del lugar.
La brutal agresión generó alarma entre los demás reclusos, quienes alertaron a las autoridades. Elementos de las Fuerzas Armadas intervinieron de inmediato y lograron neutralizar a varios de los implicados que intentaban escapar, dos de ellos aún armados.
Testimonios recogidos en la investigación revelaron que el ataque habría tenido como objetivo eliminar a todos los ocupantes de la celda 23; sin embargo, el principal blanco era Porro. Su muerte fue calificada como un acto planificado de venganza entre grupos rivales de delincuencia organizada.
Además de la pena privativa de libertad, los sentenciados deberán pagar 198.720 dólares por concepto de reparación integral a los familiares de la víctima, según lo dispuso la resolución judicial.




