
En un espacio de reflexión y aprendizaje, miembros del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, en Quito, participaron en una jornada de sensibilización sobre los efectos del alcoholismo y el consumo de drogas. La actividad, organizada junto a la Comunidad Terapéutica Nuevo Ebenezer, tuvo un enfoque humano y directo: escuchar las historias reales de quienes han vivido y superado esta enfermedad.
Durante la capacitación, personas en proceso de rehabilitación compartieron sus testimonios, revelando cómo el consumo de alcohol y sustancias no solo destruyó su salud, sino también sus relaciones familiares, su dignidad y su rumbo de vida. Estas experiencias tocaron profundamente al personal militar, generando un ambiente de empatía y conciencia.
Más allá de cifras o definiciones médicas, la jornada buscó abrir los ojos ante una realidad que afecta a miles de familias ecuatorianas. La iniciativa forma parte de una estrategia integral para cuidar la salud mental y emocional del personal militar, fomentando la prevención y el autocuidado dentro de las filas del Ejército.
Desde el Ejército se reafirma el compromiso de velar no solo por la seguridad del país, sino también por el bienestar interno de quienes lo defienden. Estas actividades representan un paso firme hacia una institución más humana, consciente y preparada para enfrentar también las batallas invisibles.




