
Las autoridades ecuatorianas han declarado un nivel de advertencia de tsunami en las Islas Galápagos, lo que ha motivado la suspensión total de las actividades marítimas en el archipiélago, así como un desalojo preventivo de playas, muelles y zonas bajas.
La medida fue confirmada por la Secretaría de Gestión de Riesgos, luego de una alerta emitida tras un fuerte evento sísmico en el Pacífico. Mientras tanto, en la costa continental del Ecuador se mantiene un estado de observación, ya que el riesgo de afectación es menor hasta el momento.
Según el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos, se prevé que la onda inicial del tsunami llegue a los distintos puertos del archipiélago entre las 09:48 y 10:11 de la mañana del miércoles 30 de julio, hora insular. No obstante, se advierte que “la primera onda no siempre es la más fuerte y el evento puede extenderse durante varias horas”.
El Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) informó que, una vez que las olas lleguen a Hawái (estimadas para las 00:17 de este miércoles), se actualizarán los estados de advertencia y observación tanto para Galápagos como para la costa continental ecuatoriana.
En Galápagos, se esperan olas de hasta 1,4 metros, por lo que las autoridades insisten en mantener las precauciones, incluso si la primera ola no resulta ser la más intensa.
Recomendaciones para la ciudadanía:
-
Mantener la calma y seguir únicamente información oficial.
-
Acatar las instrucciones de autoridades locales y organismos de respuesta.
-
Evitar acercarse a playas, muelles y zonas costeras bajas.




