
La noche del lunes 24 de junio, un taxista fue asesinado a tiros por presuntos sicarios mientras se encontraba estacionado frente al Parque Centenario, en pleno centro de Guayaquil. Este es el segundo crimen con características similares registrado en esa misma zona en menos de una semana.
Testigos relataron que la víctima, quien pertenecía a una cooperativa de taxis que cubre rutas hacia el cantón Durán, fue interceptada por sujetos armados mientras esperaba pasajeros en una esquina frecuentada. Los atacantes dispararon en repetidas ocasiones y huyeron del lugar, generando pánico entre los transeúntes.
Las primeras investigaciones apuntan a que el crimen estaría relacionado con extorsiones perpetradas por bandas delictivas conocidas como «vacunadores». Estos grupos exigen pagos mensuales a los conductores y amenazan con asesinarlos si se niegan a cumplir con las exigencias económicas.
Familiares del taxista asesinado, visiblemente consternados, no ofrecieron declaraciones a la prensa, pero exigieron justicia y la captura de los autores del crimen.
La Policía ha intensificado operativos en el sector, mientras organizaciones de transporte denuncian el aumento de amenazas y ataques contra sus agremiados en los últimos meses.



