
Al menos 17 mujeres han sido asesinadas en lo que va del 2025 en el distrito conformado por Manta, Montecristi y Jaramijó, según datos proporcionados por la Policía Nacional. Las autoridades han identificado un patrón común en varios de estos crímenes, muchas de las víctimas mantenían relaciones sentimentales con personas que registran antecedentes penales y presuntos vínculos con bandas del crimen organizado.
Aunque algunos casos aún están en etapa de investigación, el jefe del distrito Manta, coronel José Luis Erazo, advirtió que no todos los asesinatos responden a violencia de género, sino que podrían estar relacionados con delitos como narcotráfico, trata de personas, usura y prostitución. “Las mujeres se convierten en objetivos por su cercanía a miembros de estructuras criminales, en contextos de ajustes de cuentas o venganzas entre grupos delictivos”, explicó.
Expertos en seguridad alertan sobre la creciente vulnerabilidad de mujeres relacionadas con individuos involucrados en el crimen organizado. Aseguran que muchas de ellas no cuentan con mecanismos eficaces de protección, lo que las deja expuestas a dinámicas violentas que se desarrollan dentro y fuera de estas organizaciones.




