
La violencia volvió a irrumpir en el corazón comercial de Guayaquil. La noche del martes, varios módulos de la Bahía fueron blanco de un ataque con artefactos explosivos, en un hecho que ha generado alarma entre comerciantes y visitantes del sector.
Testigos relataron que individuos no identificados lanzaron explosivos contra los locales, provocando daños materiales y una ola de pánico en la concurrida zona. Según versiones preliminares, el atentado estaría relacionado con presiones extorsivas que comerciantes han venido recibiendo por parte de grupos de delincuencia organizada.
De acuerdo con fuentes policiales, los atacantes habrían actuado como represalia luego de que algunos propietarios se negaran a pagar las llamadas «vacunas», un esquema de extorsión que se ha vuelto común en varias zonas comerciales de la ciudad.
Peritos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y de la Policía Judicial acudieron al sitio para recolectar evidencias e iniciar las indagaciones. Aunque no se reportaron víctimas mortales, el hecho ha dejado una fuerte sensación de inseguridad entre quienes trabajan a diario en este popular mercado.
Este nuevo episodio refleja la creciente presión que enfrentan trabajadores formales e informales en Guayaquil, donde el control territorial de bandas delictivas y las extorsiones siguen afectando gravemente la vida económica y social de los barrios.




