
La Asamblea Nacional aprobó este lunes 3 de junio, con 82 votos a favor, la reforma constitucional que permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras en Ecuador, una iniciativa impulsada por el presidente Daniel Noboa como parte de su estrategia para combatir el crimen organizado.
La propuesta recibió el respaldo de legisladores del oficialismo, el Partido Social Cristiano y varios independientes, mientras que la bancada de la Revolución Ciudadana votó en contra, argumentando que esta medida pone en riesgo la soberanía nacional.
Durante el debate, la asambleísta Nataly Morillo (ADN) defendió la reforma, asegurando que se trata de ejercer la soberanía con cooperación internacional y no de cederla. En contraste, Nuria Butiñá (RC) alertó sobre posibles impactos irreversibles, señalando que las bases pueden convertirse en instrumentos de control regional.
El debate también se tornó tenso con cruces de acusaciones entre oficialistas y correístas, especialmente por decisiones tomadas en gobiernos pasados como la salida de la base estadounidense de Manta en 2009. Legisladores de ADN incluso insinuaron que la RC habría tenido vínculos con estructuras criminales, lo que provocó reclamos y llamados al respeto por parte de la oposición.
Pese a las divisiones, la reforma fue aprobada y ahora el siguiente paso será un referéndum nacional. La Corte Constitucional deberá emitir un nuevo dictamen que permita al Consejo Nacional Electoral (CNE) organizar la consulta ciudadana en un plazo máximo de 45 días.
La pregunta propuesta en el referéndum será:
“¿Está usted de acuerdo con que se elimine la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras, reformando parcialmente la Constitución?”
Para que la reforma entre en vigor, deberá ser aprobada por mayoría simple de votos válidos en las urnas. Solo entonces podrá concretarse la instalación de bases militares extranjeras en el país, una decisión que marcaría un giro importante en la política de defensa nacional.
Fuente: Vistazo




