
Entre 2017 y 2024, la televisión pagada en Ecuador ha perdido cerca de un millón de clientes, y con ello, también disminuyó el número estimado de usuarios, pasando de 4,9 millones a apenas 1,1 millones.
DirecTV lidera el mercado actual con 152.083 cuentas (45 % de participación), seguida por CNT, con 59.781 clientes (18 %). No obstante, ni los líderes del sector han podido evitar la caída, impulsada por nuevos hábitos de consumo, el auge del streaming, y sobre todo, por la piratería digital.
Según la Asociación de Empresas de Telecomunicaciones (Asetel), el 26 % del consumo de TV paga en Ecuador proviene de fuentes ilegales, como MagisTV, cuya IP fue bloqueada en 2024 por transmitir partidos sin derechos. La piratería no solo afecta a la industria, sino que pone en riesgo a los usuarios, exponiéndolos a robo de datos personales y malware.
A este panorama se suman los altos costos operativos para los proveedores legales, quienes enfrentan cargas tributarias y regulatorias que no afectan a las plataformas extranjeras de streaming. Por eso, Asetel plantea eliminar el 15 % del ICE, al considerar que este servicio no es suntuario, y que en zonas rurales es muchas veces la única forma de acceso a información y entretenimiento.




