
En declaraciones contundentes, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu aseguró que Israel tomará el control total del territorio de Gaza, tras el lanzamiento de una amplia ofensiva terrestre y aérea contra el enclave palestino. La declaración se da en medio de una creciente preocupación internacional por el impacto humanitario del conflicto.
“Hay combates intensos y avances importantes. Vamos a tomar el control de toda Gaza, eso es lo que haremos”, afirmó Netanyahu este lunes, mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reportaban haber atacado más de 160 objetivos en el marco de la operación “Carros de Gedeón”.
Desde la intensificación de los bombardeos el pasado jueves, más de 300 personas han muerto y más de 1.000 han resultado heridas, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud de Gaza recopilados por medios internacionales. Organismos humanitarios han advertido que la población civil sigue siendo la más afectada por la escalada militar.
Netanyahu también abordó la creciente presión internacional sobre la situación humanitaria en Gaza, especialmente por la posibilidad de una crisis de hambruna derivada del prolongado bloqueo israelí. “Incluso nuestros aliados más cercanos no tolerarán imágenes de hambre masiva. Si eso ocurre, perderemos su apoyo”, admitió, citando conversaciones con legisladores estadounidenses.
En un intento por contener la crítica global, las FDI anunciaron que permitirán la entrada de una cantidad mínima de alimentos como medida temporal. Netanyahu explicó que se trata de una “ayuda básica para evitar una catástrofe” mientras se establece un sistema más estructurado, en referencia a la Fundación Humanitaria de Gaza (FGH), una iniciativa respaldada por Estados Unidos y actualmente bajo cuestionamientos por su capacidad para distribuir ayuda de forma segura y efectiva.
Dentro del gobierno israelí, el tema de la asistencia humanitaria genera tensiones. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, conocido por sus posiciones ultranacionalistas, declaró que permitir ayuda a Gaza solo se justifica por la presión internacional. “Preferiría no enviar ni un grano de comida hasta que se liberen todos los rehenes”, dijo.
Las recientes declaraciones de Netanyahu se producen tras nuevas conversaciones con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, en un momento en que la comunidad internacional intensifica los llamados a detener el sufrimiento civil en Gaza sin poner en pausa los esfuerzos por combatir a Hamas.
Mientras tanto, la situación sobre el terreno sigue deteriorándose, con civiles atrapados entre los bombardeos, hospitales colapsados y una infraestructura humanitaria al borde del colapso.
Fuente: CNN




