
La inseguridad en Ecuador no da tregua, y ahora afecta de forma directa a quienes deberían salvar vidas. La Asociación de Médicos Rurales del Ecuador reporta que recibe un promedio de cinco denuncias diarias de médicos que sufren amenazas, extorsiones e incluso ataques armados durante su año de salud rural, requisito obligatorio para ejercer la profesión.
Roberta Cedeño, presidenta de la Asociación, advierte que la situación es crítica. “Tenemos denuncias todos los días. Hay casos de robos armados, balaceras y hasta un médico herido por arma de fuego durante su inducción”, relató.
Las provincias más peligrosas para ejercer la rural son Esmeraldas, Manabí, El Oro y Guayas. Solo en esta última, 125 médicos han sido amenazados, dos fueron secuestrados y uno asesinado: el doctor José Steven Giler, quien había solicitado un cambio de plaza por amenazas, pero fue ignorado y asesinado en El Empalme.
El año rural es obligatorio para médicos, enfermeros y odontólogos recién graduados. Si lo abandonan, reciben una sanción de dos años sin ejercer. Sin embargo, el temor ha llevado a muchos a renunciar o incluso a dejar el país.
Uno de los testimonios revela la gravedad:
“Mi familia y yo recibimos amenazas con detalles personales y sobre mi lugar de rural. Tuve miedo de denunciar.”
Ante esta situación, los profesionales piden garantías reales de seguridad.
“Debería haber resguardo policial o militar en los subcentros ubicados en zonas críticas”, exige Luigi Cedeño, presidente del Colegio de Médicos del Guayas.
La Asociación ha enviado más de 20 oficios al Ministerio de Salud, incluyendo denuncias formales al ministro Edgar Lama. El documento del 14 de abril denuncia silencio administrativo e incumplimiento de órdenes ministeriales, poniendo en riesgo a decenas de médicos en todo el país.




