
La violencia armada cobró una nueva víctima inocente en Manta. Ángel Leonel, un niño de apenas 10 años, perdió un ojo tras ser alcanzado por una bala perdida durante un atentado perpetrado la noche del miércoles 7 de mayo en el barrio Florestal 1, parroquia Eloy Alfaro. El blanco del ataque era un adolescente de 16 años, quien falleció en el lugar tras recibir múltiples impactos de bala.
El pequeño Ángel viajaba con su padre en un vehículo cuando se desató el ataque de los sicarios. En medio del fuego cruzado, una bala lo impactó en el rostro. Fue trasladado de inmediato a una casa de salud, donde se le practicó una cirugía de emergencia, pero los médicos no lograron salvarle el ojo.
El estado de salud del menor sigue siendo delicado, mientras la comunidad expresa su indignación y miedo ante el aumento de hechos violentos que, cada vez más, dejan víctimas inocentes. Las autoridades investigan el crimen, que se suma a la creciente ola de inseguridad que golpea a la ciudad.




