
Con 49 votos a favor, uno en contra y 58 abstenciones —en su mayoría de la bancada oficialista ADN— el Pleno de la Asamblea Nacional no logró aprobar el informe de fiscalización sobre la muerte de la subteniente Aidita Ati, hallada sin vida el 29 de junio de 2024 en un destacamento militar en Orellana.
El documento, elaborado por la Comisión de Soberanía, Integración y Seguridad Integral, cuestionaba duramente la investigación del caso y sugería la existencia de irregularidades dentro del sistema de justicia militar. Recomendaba remitir el caso a la Fiscalía General y otras instancias de control para una revisión más rigurosa.
Sin embargo, la mayoría de abstenciones, especialmente del bloque oficialista, impidió que el informe obtuviera los votos necesarios para su aprobación. Esto ha generado fuertes reacciones de organizaciones de derechos humanos, colectivos de mujeres y actores políticos que ven la decisión como un retroceso en la lucha contra la impunidad y la violencia institucional.
Familiares de la subteniente Aidita Ati han sostenido que existen serios indicios de encubrimiento y falta de transparencia en el proceso. La abstención masiva fue interpretada por varios sectores como un intento por proteger a las Fuerzas Armadas y evitar consecuencias políticas para el Gobierno.
“Hoy la Asamblea le falló no solo a Aidita, sino a todas las mujeres que exigen justicia”, dijo una legisladora del bloque progresista tras la votación.




