
En el hospital Monte Sinaí, ubicado en la cooperativa Trinidad de Dios, al noroeste de Guayaquil, se han registrado al menos tres fugas de presos en lo que va del 2024. Uno de los casos más notorios fue el de M. E., integrante GDO, quien escapó con ayuda armada de su organización el 29 de octubre de 2024.
Jordán, que cumplía una condena de 13 años por secuestro, se encontraba internado por tratamiento de tuberculosis cuando, en medio de disparos, logró huir. El ataque dejó una persona fallecida y otra herida, mientras que decenas de pacientes entraron en pánico. Cámaras de seguridad captaron a uno de sus cómplices armados recorriendo los pasillos del hospital antes del escape.
El caso que lo llevó a prisión inició en junio de 2022, cuando R. B., un comerciante minero de la provincia de El Oro, fue engañado por redes sociales. “Me contactaron por Facebook, ofrecían comprar oro. Me citaron en Guayaquil y al llegar fuimos secuestrados”, relató R. B., quien había viajado con tres acompañantes.
Los captores, entre ellos M. E. y H. C., exigieron USD 300.000 como rescate. R. B. y su grupo fueron golpeados, amenazados y despojados de sus vehículos. La intervención de la Policía, gracias a una alerta de informantes, permitió la captura de los delincuentes.
Al momento del operativo, M. E. fue localizado conduciendo uno de los vehículos robados. Intentó escapar, pero fue interceptado. Alegó que el carro pertenecía a su «tío», R. B. La mentira se desmoronó cuando R. B., aún secuestrado, fue obligado por los delincuentes a presentarse ante la Policía para liberar el auto. Sin embargo, logró escapar en el trayecto y alertó al 911.
Tras su detención, M. E. se acogió al derecho al silencio y fue sentenciado en 2023 junto a su cómplice. No obstante, apenas un año después logró escapar del hospital donde recibía atención médica.
Fue recapturado dos semanas más tarde, el 11 de noviembre de 2024, en una camaronera en el Golfo de Guayaquil. Durante la operación, las Fuerzas Armadas le incautaron armas de uso militar: una escopeta Mossberg y una pistola Glock con municiones completas.
El 18 de marzo de 2025, fue llamado nuevamente a juicio. Su defensa intentó conseguir medidas cautelares, pero fueron rechazadas debido a su pertenencia a un grupo terrorista, su sentencia vigente y la fuga del hospital.
Fuente: Primicias




