El gasto público en Ecuador creció significativamente durante el primer trimestre de 2025, en pleno periodo electoral. Según el Ministerio de Finanzas, el Gobierno ejecutó USD 6.490 millones del Presupuesto General del Estado, un 18% más que en el mismo periodo de 2024. Esto representa el 23% del total anual previsto. Andrés Albuja, CEO de AAA ALFA, señala que este aumento se debe al año electoral, ya que tradicionalmente los primeros meses son de lenta ejecución.

El incremento del gasto ha sido posible gracias a mayores ingresos tributarios derivados de la Ley para Enfrentar el Conflicto Armado Interno, que introdujo nuevas cargas fiscales como el alza del IVA y el ISD. Solo por la Contribución Especial para la Seguridad, el fisco recaudó USD 133 millones. Esto marca una diferencia con el inicio de 2024, cuando el Gobierno enfrentaba una crisis de liquidez con pagos atrasados por más de USD 3.500 millones.
Uno de los rubros que más creció fue el de bienes y servicios de consumo del Estado, que llegó a USD 406 millones, un 63% más que en 2024. En este grupo se incluyen gastos como servicios básicos, publicidad, viáticos y, notablemente, servicios especiales de inteligencia y contrainteligencia, que pasaron de USD 7,2 millones a USD 56 millones. También se incrementó el gasto en seguridad pública y medicamentos.
Las transferencias sociales y subvenciones también crecieron. Los pagos por bonos, becas y apoyos sociales sumaron USD 1.492 millones, frente a los USD 1.300 millones de 2024. Además, el pago de intereses de deuda pública aumentó a USD 1.079 millones, lo que refleja el creciente peso de la deuda que enfrentará el país hasta al menos 2027.
Finalmente, la inversión pública aumentó a USD 1.095 millones, un 42% más que el año anterior. Sin embargo, solo USD 14 millones se destinaron a obra pública. Según Albuja, parte de este gasto no corresponde realmente a inversión, y advierte que quien gane la segunda vuelta presidencial deberá tomar decisiones difíciles para equilibrar el gasto, incluyendo una revisión de la burocracia y los subsidios.




