Edison y Roberto Pilataxi asistieron el 29 de marzo al partido entre Deportivo Cuenca y Liga de Quito en el estadio Alejandro Serrano Aguilar. Mientras Roberto se ubicó en preferencia, Edison, hincha de Liga, ingresó a general norte para alentar a su equipo. Todo transcurría con normalidad hasta que, tras el primer gol de Liga, la celebración se tornó en tragedia cuando miembros de la Policía Nacional dispararon contra la hinchada.
Uno de los disparos impactó en el ojo de Edison, quien festejaba en los graderíos sin estar involucrado en disturbios. Su hermano Roberto recibió una llamada suya minimizando el incidente, pero más tarde en el hospital Vicente Corral Moscoso se confirmó la gravedad de la herida: Edison perdería el ojo y debía someterse a una riesgosa cirugía debido a la conexión de nervios con el cerebro.
La Policía Nacional emitió un comunicado justificando el uso de «munición de letalidad reducida» para controlar a hinchas que supuestamente intentaron ingresar a la cancha. Sin embargo, testigos, entre ellos niños y adultos mayores, refutaron esta versión, asegurando que los disparos se realizaron sin considerar la seguridad del público. Mientras la familia Pilataxi enfrenta la incertidumbre, la comunidad exige justicia por lo ocurrido.
Fuente: El Mercurio




