
James Harrison, el donante de sangre australiano conocido como el «hombre del brazo de oro», falleció a los 88 años mientras dormía en un asilo de ancianos al norte de Sídney, el 17 de febrero. Su plasma contenía el raro anticuerpo Anti-D, utilizado para prevenir la enfermedad Rh en embarazos, lo que permitió salvar la vida de más de dos millones de bebés.
Su misión altruista comenzó tras recibir múltiples transfusiones de sangre a los 14 años debido a una cirugía de pulmón. A los 18 años, inició su labor como donante y continuó haciéndolo durante 63 años, alcanzando un récord de 1.173 donaciones, hasta que cumplió 81 años, el límite de edad permitido en Australia.
El Anti-D, producido con sus anticuerpos, evitó que miles de madres con sangre Rh negativa desarrollaran anticuerpos peligrosos para sus bebés. Antes de su descubrimiento, la enfermedad Rh causaba abortos espontáneos, daño cerebral y muerte en recién nacidos. Su contribución fue clave para reducir estas complicaciones en Australia, uno de los primeros países en utilizar este tratamiento.
Considerado un héroe nacional, Harrison recibió numerosos reconocimientos, incluida la Medalla de la Orden de Australia. Su hija, Tracey Mellowship, destacó que su padre estaba orgulloso de haber salvado tantas vidas y que sin su generosidad, muchas familias, incluida la suya, no existirían hoy.
Basado en: CNN en Español



