
El expresidente de EE. UU., Donald Trump, promovió la pena de muerte para narcotraficantes, asegurando que es una solución efectiva contra el tráfico de drogas. Durante una reunión con gobernadores, destacó que en países asiáticos como China, donde se aplica la pena capital, «no hay problemas de drogas», sugiriendo que EE. UU. debería adoptar medidas similares.
Trump mencionó que había discutido el tema con el presidente chino, Xi Jinping, y afirmó que los narcotraficantes causan cientos de muertes, por lo que su ejecución sería una medida «muy humana». También señaló que no sabía si el país estaba preparado para aplicar esta política, pero él sí lo estaba.
Ante los gobernadores presentes, Trump recordó que los estados tienen derecho a aplicar la pena de muerte y los instó a considerarlo como una estrategia para combatir el narcotráfico. «Háganlo solo si quieren deshacerse de las drogas», enfatizó, sugiriendo que esta medida podría ser clave en la lucha contra la crisis del fentanilo.




